Me vuelvo a poner el despertador a las 6.30 para levantar a Leti que finalmente se marcha hoy. Apenas he pegado ojo en toda la noche. De mi mejilla no ha parado de brotar pus y he estado más tiempo despierta limpiando el líquido que salía que durmiendo, comienzo a preocuparme y mucho.
Llevo días con problemas en la mejilla pero pensé que simplemente era una irritación por el sol. La herida ha ido creciendo cada día y no he parado de tener cuidados con ella. Llevo días tratando de no exponer mi cara al sol. Desde que comenzó mi viaje, no ha habido día que no me haya puesto protección de factor 50, es la que uso siempre para la cara porque la tengo quemada después de mi historial delictivo de veranos y veranos al sol.
Me la he estado limpando cada hora con toallitas higiénicas y me la hidrato constantemente con aftersun.
Al despertar a Leti me he dado cuenta de que apenas podía abrir el ojo izquierdo. Me he mirado en un espejo pequeñito y tenía toda la cara hinchada, completamente deformada y toda la herida de un color bastante desagradable y con una clara infección. Esto pinta mal.
Me he quedado un rato en la cama después de marcharse Leti y, después de reposar un par de horas, me he ido al baño a hacerme un mejor reconocimiento de la situación. Me he espantado al verme, qué maleza! He comenzado a tomar antibióticos para la infección, antiinflamatorios para la hinchazón y antihistamínicos para quitarme el picor y frenar la erupción. Es la primera vez que echo mano de mi botiquín y ya sabéis que no suelo tomar medicamentos pero, viendo el percal, tengo que tomar decisiones y automedicarme.
He bajado a la playa a desayunar en una de las terracitas y, en cuanto he visto a One, me he ido a enseñarle lo que me pasaba porque él ha estado viendo la evolución cada día y me ha visto empeorar. En el desayuno ya me han adelantado que no hay ninguna farmacia en ninguna de las dos islas, sólo hay un médico de urgencias en Fisherman Village y One se ofrece a llevarme hasta allí con su barca.
El médico que me visita me recomienda tomar justo lo que he empezado a tomar, todo lo que comienza por anti, jejeje. Además de esto me da unas pastillas para chuparlas que son especiales para la piel.
Me dice que eso ha sido claramente una pequeña quemadura del sol y que, el día del snorkel, ese día en el que yo me pensaba que hacía bien contratando el viaje para evitar el contacto con el sol, estuve exponiendo durante más de 5 horas mi cara en el agua, encima de los corales plagados de peces y también de bacterias y el médico dice estar seguro de que fue allí donde se me infectó y de qué manera... En fin, me recomienda tomar 4 o 5 días esta medicación y me prohíbe terminantemente cualquier contacto con el sol en unos 10 días, vaya putada!! Estar en unas islas maravillosas y no poder disfrutarlas, sóla y encerrada en una cabaña, demasiado emocionante, jajaja, siento que tengo de dar por finalizado el viaje y volver a casa!!
Al salir del médico, One me dice que conoce a un anciano que es algo así como un curandero y que si quiero podemos ir a verlo también. Acepto encantada. Creo en la medicina natural tanto o más que en la convencional y no pierdo nada por ir y escuchar.
El anciano es la caña, con pinta de aborigen y transmite una corriente super positiva. Me toca la mejilla, le va hablando a One y él me va traduciendo y se va a otro cuarto a prepararme un ungüento. Me da una ampollita y me dice que me lo ponga 2 veces al día, al levantarme y justo antes de acostarme. Que la crema se vuelve una pasta blanca y seca pero que la deje ahí puesta hasta la siguiente toma. Es para curarme la herida pero también para evitar que la piel se caiga y por consiguiente que se me quede una marca cojonuda en toda la mejilla. De hecho, si se me cae la piel y se me queda la marca para toda la vida he pensado tatuarme Descubriendo Asia 2011 de recuerdo, jajaja. Es broma!!!
Bueno, ahora ya estoy más tranquila. Medicación tengo de sobra y el ungüento me da mucha confianza también y estoy segura de que, cumpliendo las recomendaciones y con cuidados y mimitos, todo quedará en un susto y volveré a tener la cara tan dura como siempre, jejeje.
Volvemos a Long Beach y me quedo debajo de una de las sombrillas de One a pasar la tarde relajada. Mañana comenzaré mi viaje de regreso a casa. Antes de que el sol se vaya por hoy, ya tenemos el nubarrón que amenaza de nuevo y me voy a la cabaña antes de que estalle la tormenta.
De camino a la colina me vuelvo a encontrar con mi vecino, otras!! Que me parece que no os he hablado de él hasta ahora!! Bueno, a mi vecino y a su hijo, os cuento. El segundo día que estaba en la isla, estaba subiendo por el camino hasta la cabaña y me encontré con un reptil gigante, iba delante de mi, en mi misma dirección y me quedé petrificada, sin moverme, no sabía qué hacer, si correr, si gritar, me quedé totalmente inmóvil y él comenzó a moverse lentamente hacia delante mientras yo iba dando pasitos hacia atrás, para darle más distancia, joder, se me dispararon las pulsaciones!! Mi cabeza no paraba de hacerse preguntas, qué coño hace un bicho de estas dimensiones aquí en el complejo compartiendo paraje con turistas como yo? Será agresivo? Comerá carne humana? jajaja, qué fuerte!! Cómo puede andar esto suelto por aquí? Lo podéis ver en las fotos.
Cuando ya le di la distancia que consideré suficiente como precaución, el reptil siguió caminando y dónde se dirigía? Pues hacia mi cabaña, la madré que lo parió! Si véis las fotos de las cabañas veréis que están elevadas más o menos un par de metros sobre el suelo. Pues justo ahí es donde se dirigía y, con las cabañas que hay, tiene que ir a parar debajo de la mía!
Efectivamente, ahí es donde creo que vive, justo debajo de mi cabaña porque, por las noches, no paro de escuchar ruídos que parece que vengan de debajo de la cama y con el paso de los días he terminado totalmente convencida de que es el enorme reptil.
Pues bueno, ahora me lo acabo de encontrar con un reptil un poco más pequeño, imagino que será el hijo, qué bien, toda la familia, joder, no he conseguido perderle el miedo. Cada día cuando salgo de la cabaña tengo que inspeccionar bien todo el terreno para asegurarme de que no está cerca y, cada noche cuando vuelvo, uso mi linterna frontal para alumbrar bien el camino y estar segura de que no se me cruza, me cago viva, jajaja.
En fin, los dejo avanzar, se meten debajo de la cabaña, cojo las cosas necesarias para ducharme, me voy a los baños compartidos y aprovecho también para curarme bien la herida antes de ponerme el ungüento. Y una vez más y esta es la última, tengo que organizar todo y meterlo en la mochila. Mientras lo hago diluvia y, una vez para, me bajo a la playa para cenar mi última barbacoa de pescado en la isla y esta vez elijo Barracuda, nuevamente exquisita, como todos y cada uno de los pescados que me he comido en el transcurso del viaje, como toda la comida en general, arroz, noodles, tofu, marisco, sopas, sándwiches, pad thai, pancakes, frutas y verduras, todo, cómo he disfrutado de todos los alimentos ingeridos y qué bien ha respondido mi cuerpo, todo me ha gustado y todo me ha sentado fenomenal, qué placer!!
Antes de volver a la cabaña, me paso por un chiringuito que se llama MONKEY BEACH porque One toca la guitarra por las noches, estos jungleros saben hacer de todo, es increíble, son geniales!
Regreso, acabo de preparar todo, leo un rato y a dormir. Mañana madrugo para coger la primera barca de las 8.00 de la mañana que a las 9.00 ya tengo el primer desplazamiento largo. 8 horitas de autobús para regresar a Kuala Lumpur desde donde tengo mi primer vuelo de regreso a casa. Esto se acaba, buenas noches!
No hay comentarios:
Publicar un comentario