8.00 Arriba!! Sólo he dormido 3 horas, no puedo abrir los ojos!! Desayuno, hago el check out y viene el tipo a recogerme a la puerta. Se nota que es domingo y que es muy temprano porque apenas hay tráfico ni bullicio de gente.
Llego al aeropuerto con mucho tiempo de antelación. Facturo la mochila y veo anunciado Wifi Gratis en todo el aeropuerto para amenizar la espera de los pasajeros. Y luego resulta que los desarollados somos nosotros, anda que no nos queda por aprender...
Paso el control de equipajes de mano con una botella de agua dentro de mi pequeña mochila que ni me acordaba que llevaba y no me dicen nada. Voy a sacar el portátil y me dicen que no es necesario, en unos aeropuertos tanto y en otros tan poco, no lo entiendo...
Me acerco a mi puerta de embarque y enseguida veo los ordenadores con Wifi gratis y me acerco a uno de ellos para conectarme un rato mientras espero. Toda la sala de espera apesta a tabaco y enseguida veo un grupo bastante numeroso de fumadores en lo que se supone que es una zona para ellos pero que no tiene ningún compartimento de separación , ni se trata de un cuarto, ni tiene cristales ni nada, unas líneas marcadas en el suelo y ya está y claro, el humo está en toda la sala.
Estoy en la terminal de vuelos domésticos y está a reventar de gente, todos son locales, tengo la sensación de ser la única turista... Me conecto a internet para pasar mejor el rato y para no dormirme, jejeje.
El vuelo sale en hora. Por cierto, en el mostrador de facturación me pedí ventana. Cuando vayáis a viajar a sitios tan exóticos como estos, pedid siempre ventana porque las vistas que tendréis desde el avión casi siempre van a ser acojonantes. Cogemos altura y las vistas que tengo de Bali son para desmayarse allí mismo. Voy a coger la cámara para hacer unas fotos y la tengo sin batería. La dejé cargando y puse el cargador con la batería dentro en la mochila que está facturada, qué pena! Y el móvil como estamos despegando lo tengo apagado, ohhhhh..
Una belleza de escándalo!!
Por cierto, estoy volando con GARUDA que sería como la Iberia de Indonesia. He pagado por el vuelo apenas 40 euros y me acaban de ofrecer una cajita que contiene mi desayuno!! La abro y aparece un te helado de manzana, un pan de leche relleno de chocolate y 2 barritas de Kit Kat!! El avión es cojonudo, con pantallas en todos los respaldos y con aspecto de muy nuevo.
Seguimos subiendo y veo hasta 3 volcanes desde el cielo que además esta abarrotado de nubes de un blanco impoluto y ellos asoman magistrales por encima de ellas, así que los divisas enseguida. Francamente había pensado dormir la hora de duración del vuelo pero con estas panorámicas es imposible.
Llegamos al aeropuerto de SURABAYA y, como es una hora menos, llegamos a la misma hora que hemos salido. Me he estudiado bien todo lo que tengo que hacer. He de ir hasta la terminal de llegadas y coger un autobús de la compañía DAMRI que es un transporte público y local que me llevará hasta la estacion central de autobuses de Surabaya. Había leído que esta estación era una auténtica locura y que me limitara en seguir estas intrucciones y llegar hasta mi objetivo que era ese mencionado autobús. Se cumple todo. Salgo del aeropuerto y se me echan encima decenas de personas, todo hombres, todos gritando: Transporte? Taxi? Bromo? Tickets? Italiana? Española? Moto? Me los voy quitando a todos de encima como puedo y mientras diviso una oficina de turismo que tiene pinta de oficial (el problema de todos estos sitios es que cualquier agencia de mierda tiene anunciadas las palabras oficina de turismo y en realidad no lo son). Me acerco y sí lo es. Pregunto por el cajero más próximo y por la parada de bus para asegurarme de que cojo el correcto. Saco el dinero y me dirijo hasta donde me han dicho.
Efectivamente es el autobús que quiero y va donde quiero. Me subo y una vez más la vida me muestra su mejor cara y entra una señora que decide sentarse a mi lado. Me saluda con una sonrisa de oreja a oreja y enseguida entablamos conversación. Es una señora encantadora, es natural de Surabaya, me pregunta de dónde vengo y a dónde voy. Le enseño mis anotaciones y todo lo que llevo estudiado para que me corrobore si es todo correcto, estaciones, compañías de transporte, precios aproximados, etc. Qué sol de mujer! Al llegar a la estación de Surabaya me acompaña a hacer todos los trámites y me lleva hasta la misma puerta del autobús que me llevará hasta PROBOLINNGO que es mi siguiente parada. Qué puta locura de estación, esto es indescriptible! Centenares de locales dando voces, intentando arrastrar a la gente a sus autobuses, gritan los destinos, gritan los horarios, hay decenas de autobuses parados, cada cuál más viejo y todo esto bajo un calor insufrible. Menos mal que iba con ella, se llamaba MENA o algo así le entendí, ella me los iba quitando a todos de encima, hablando su mismo idioma y lo que nos ha costado atravesar el recinto hasta el parking de los buses, si hubiera tenido que hacerlo sola, habría sido una auténtica odisea.
Estoy un poco desconcertada porque ni en el avión, ni en el primer bus, ni tampoco en este hay más guiris que yo, todo son locales!
Bueno bueno bueno, estoy subida encima del autobús, en la última fila esperando a que salga y estoy viviendo algo inédito. Sube gente por la puerta delantera y se va paseando hasta la puerta que tengo justo delante que es la trasera, mientras ofrece toda clase de artículos: periódicos, flores, gafas de sol, comida de toda clase, bebida, jajaja, no puedo evitar reirme, van desfilando uno detrás de otro, de repente sube uno con una guitarra y va en la misma cola cantando y bastante mal, la verdad, jajaja y en la guitarra lleva una cajita colgando para echarle la propina, jajaja, no me puedo creer lo que estoy viendo. Bajan por la puerta trasera y a los pocos minutos ya están subiendo de nuevo porque han subido más pasajeros y quizás esos sí que quieren algo, jajaja, esto es tan surrealista...
Me dedico a escribir estas líneas en mi libreta y así me hago la despistada para que me vean desinteresada y que no me agobien y me funciona. Cierran puertas y salimos y, de repente, y como otro regalo de la vida, oigo una voz muy dulce que me dice: Where do you come from? Busco entre la gente que tengo cerca y veo una chica rubita sonriéndome y comenzamos a hablar. Resulta ser americana y es profesora de inglés en un instituto de Probolinngo que es a donde me dirijo, la vida me sonríe de nuevo! Le digo que voy rumbo al volcán Bromo y ella se ofrece también a ayudarme cuando lleguemos a la próxima estación. Había leído que Probolinngo todavía es más caótico que Surabaya así que ya podía prepararme porque, si iba a ser peor de lo que ya había visto, me esperaba una buena.
El bus es el más viejo de cuantos he subido y me pregunto: Dónde está el aire acondicionado? Está puesto porque si acerco la mano hasta el surtidor de aire noto un ligero frescor pero es tan ligero que no me llega. Y dónde están los amortiguadores y las suspensiones? Se los habrá dejado en la estación, jejeje menudo cacharro!!
No puedo parar de sudar, estoy empapada!! Y tengo un señor mayor sentado a mi lado que va con cazadora!! Voy a intentar dormir un poco pero con tantas emociones y este calor va a ser un poco complicado....
Llegamos a PROBOLINNGO, también se cumplen todas las advertencias. Menos mal que vuelvo a ir acompañada. Qué desorden! La chica american, la profe, se llama Giovanna. Lleva un año ejerciendo en esta ciudad y ha aprendido a hablar indonesio, qué suerte la mía. Decenas de hombres se me vuelven a echar encima a grito pelao, ofreciéndome de todo y ella me los va quitando de encima, como Mena en Surabaya, una situación bastante similar. Ella reconoce a alguien entre la multitud, un viejecito que también está por allí dando voces y buscando negocio. Se dirige a él en su idioma y le dice que quiero ir a BROMO. El le explica que existen unos transportes locales, unas furgonetas que te llevan hasta CEMORO LAWANG, que es el último pueblo antes del volcán, por 25.000 rupias por persona si se consigue llenarlas. Le dice que tienen otra chica esperando pasajeros y que yo soy la segunda. Que necesitan al menos 9 o 10 pasajeros o, de lo contrario, no suben o, si lo hacen, las personas que haya listas para subir, deben de pagar el total de la furgoneta a partes iguales. Giovanna me cuenta que eso lo dicen siempre pero que tenga paciencia y que ella va a negociar para mi que, en cualquier caso, sólo me cobren las 25.000 rupias. Se tira un rato hablando con el tipo este, ella me ofrece su número de móvil para que la llame en caso de que más tarde tenga algún problema y me ofrece su casa en caso de que finalmente no quieran subirme hasta allí, qué fácil se vuelve todo cuando te vas encontrando gente así, hay que ver cómo trabajan mis ángeles y qué eficientes son, jejeje.
El tipo me acompaña hasta donde estaba la supuesta chica que esperaba pasajeros y se alegra al verme, recuerdo cómo le cambió la cara. Ya sólo quedan otros 7 u 8 para que nos lleven, pfffff. Se llama DELPHINE y es francesa, de la región de París. Comenzamos a hablar y nos contamos nuestros viajes, de dónde venimos, a dónde vamos, lo típico. Hablamos en francés con lo cual me viene muy bien pero después de tantos días hablando inglés, la verdad es que me cuesta arrancar. Ella habla perfectamente inglés, así que de vez en cuando, cambiamos y sin darnos cuenta hacemos un mix y es un auténtico lío, jejeje. Ella lleva un par de horas esperando y yo he sido la primera en llegar desde que comenzó su espera, así que, por lo visto, nos vamos a tener que armar de paciencia hasta conseguir los otros 7 pasajeros. Para empezar, nos sentamos en una sombra a tomar un refresquillo y unas papitas y sin saber muy bien qué va a ser de nosotras pero bueno, ya no estamos solas y además tenemos la casa de la americana en caso de emergencia.
Aprovechamos la espera para contarnos nuestras vidas, el tiempo va pasando y no aparece nadie más. El calor sigue siendo insufrible pero vaya, tenemos bebida, tenemos comida y unos nativos con los que no logramos cruzar más de 2 palabras seguidas porque no hablan ni papa de inglés, nos echamos unas risas intentando conversar con ellos...
Han pasado un par de horas desde mi llegada y, como caídos del cielo, al fin aparecen otros 2 mochileros!! Oeoeoeoeoe, ya somos 4!! Se trata de JORDI de Andorra y WALTER que también es francés. Se conocieron en Australia en Sidney en una academia de inglés y se hicieron buenos amigos y se están haciendo este viaje juntos. Cuando nos presentamos, lo primero que me dice el andorrano es que tengo prohibido hablarle en castellano, que él ha decidido que sólo va a hablar inglés para seguir mejorando el idioma y que se niega a hablar castellano con nadie, jajaja, qué simpático! Así que, decidimos hablar los 4 inglés para entendernos todos...
Tenemos mucha suerte, como viene siendo habitual y comienzan a llegar locales que se unen a la furgoneta y en poco rato ya la tenemos llena!! Lo de furgoneta es por decir algo, es otro cacharro que, cada vez que acelera, echa un humo negro que ni el volcán, jajaja... El camino es todo cuesta para arriba y a veces da la sensación que hay que bajar a empujar. Vamos parando y dejando a algunos de los locales por el camino y finalmente llegamos al pueblo de CEMORO LAWANG y, al bajar de la furgoneta, una vez más, se nos echan encima todos los vecinos del pueblo ofreciendo sus habitaciones para hospedarnos. Hace un frío del carajo, es de nuevo invierno!!
A las 2.30 de la madrugada nos tenemos que levantar para ir a la montaña a ver el amanecer, así que, para unas horas nos da un poco igual el alojamiento. El primero en ofrecernos y enseñarnos su casa es uno de los nativos del pueblo, el que más abajo tiene la casa. Vemos la habitación pero no tenemos baño. Sólo una sala compartida donde hay una tinaja llena de agua con un cazo para poder echártela por encima y un agujero haciendo las funciones de WC. Jordi el andorrano dice que lleva todo el camino pensando en darse una buena ducha y que prefiere ver alguna otra habitación antes de coger esta para ver si está en mejores condiciones, al menos el baño.
Vamos de ruta por el pueblo con varios vecinos más pero vemos varias posibilidades y están en peores condiciones todavía, en una de ellas ni siquiera tienen luz, así que, nos quedamos con la primera. Voy a compartir habitación con Delphine. Son poco más de las 18.00 de la tarde y ya es totalmente de noche.
El agua de la tinaja está verdaderamente congelada pero es lo que hay, me echo un agua por encima dando saltos y voces para descargar la adrenalina que me provoca y me quedo como nueva.
El casero nos acompaña a una casa que está un poco más arriba para que nos den de cenar. Llegamos allí y hay un grupo de locales esperándonos con un pequeño brasero para combatir el frío. Nuestro casero habla un poquito de inglés, no demasiado pero, con un poco de esfuerzo, se puede entablar algo de conversación con él. Del resto de locales, sólo hay uno que conoce algunas palabras y las usa para hacernos reir y el resto no se entera mucho de la película pero también ríen y las risas son continuadas, conversaciones de besugos, qué momento tan divertido!! Una de las mujeres se ofrece para cocinar y nos invita a entrar en la cocina para que veamos cómo lo prepara todo. Qué momentazo! Uno de los más auténticos del viaje. Allí dentro de una caseta, rodeada de nativos, echándonos unas risas, cocinando para nosotros, con el brasero de carbón a nuestros pies, qué excitante, un momento de gloria, siento mucha felicidad, les miro a todos y pienso, joder, qué suerte haberme encontrado con estos 3 personajes y qué bien que voy a compartir con ellos uno de las escalas más importantes de mi viaje que es visitar el volcán de Bromo y qué afortunados por habernos encontrado con gente tan hospitalaria que nos brinda su casa y su comida y con quienes estamos disfrutando de esta velada única.
La comida está exquisita, aunque un poco picante. Delphine la ha pedido no picante y aún así no puede comérsela porque dice que le hierve la lengua, jajaja. Yo no puedo comérmela porque me han puesto demasiada cantidad, así que se la doy a Walter que parece haberse quedado con hambre.
Son las 20.00 de la tarde y ya hemos cenado. Parece que sean las 23.00 de la noche. Ha sido un día muy largo, muy duro, muy intenso y además anochece tan temprano que tienes siempre la impresión de que es más tarde de lo que realmente es. Es cielo está espectacular, abarrotado de estrellas y se ven con auténtica claridad, una gozada!!
Queremos ir a ver el amanecer. Hay unos jeeps, caballos y motos que puedes contratar para que te lleven pero nosotros decidimos por unanimidad hacer el trayecto a pie. Hay un trayecto de 1 hora para llegar a la mitad de la montaña que es hasta donde llega todo el mundo y, otra hora de camino, para llegar a lo más alto de la montaña donde casi nadie llega y donde nos recomienda nuestro casero que intentemos llegar. En total son 2 horas de camino y aquí amanece entre las 5.00 y las 5.30 de la madrugada, así que, vamos a salir a las 3.00 de casa.
Son las 21.30 y nos acostamos. Anoche ya sólo pude dormir 2 horas y hoy voy a dormir otras 5, no son muchas pero me siento bien!
Que guay, el Jordi se pareix a mi quan estava en Londres, no volia parlar espanyolo amb ningu, aixi es com es fa. Donali anim de la meua part.
ResponderEliminarQue simpática l'abueleta, igual algu d'estos te una part del nostre esperit,
Anim belentxu.