miércoles, 18 de mayo de 2011

Domingo 15 de mayo, tercer y último día en Bangkok, nos vamos pal Sur!!

Nos damos un buen madrugón.

Omar y Laura querían visitar un centro comercial especializado en electrónica que estaba en la otra parte de la ciudad. Tomamos un tuk-tuk y nos desplazamos hasta allí, en el corazón del centro económico de Bangkok, donde se encuentran los edificios más altos de la ciudad. Volví a sentir el bullicio del tráfico, el bochornoso calor, la gran cantidad de gente que transita la ciudad, la humedad y cómo no, de nuevo la lluvia. Nos mojamos un poco dentro del tuk-tuk pero siempre resulta divertido montarse en uno.

El centro comercial era gigante, un total de 5 plantas dedicadas en su mayoría a productos electrónicos. Ellos compraron lo que necesitaban y yo compré un altavoz para el ordenador, para tener un poco más de volumen cuando pongo la música. En las calles adyacentes al centro comercial, encontramos un mercadillo gigante de ropa. Nuestras compras las teníamos hechas de días anteriores pero aún así aprovechamos para darnos una vuelta y acabaron cayendo un par de cosillas, jejeje.

Volvimos al guest house, preparamos las mochilas, hicimos el check out y nos despedimos de los colegas del viaje que yo conocí en el avión. Al final David el andorrano también se tatuó, todos con el mismo tatuador. Lo tuvieron trabajando todo el finde, jejeje.

Nos desplazamos hasta donde salía nuestro autobús con destino a KRABI. Nos esperan un total de 15 horas de bus que yo aprovecharé para leer, para escribir los textos del blog, para seleccionar las fotos, escuchar música, conversar y espero poder dormir también que las pilas hay que ir cargándolas para seguir con la misma energía!

Salimos pasadas las 19.00 horas y atravesando la ciudad sigo apreciando sus contrastes. Grandes edificios de multinacionales y hoteles mega lujosos que contrastan con los edificios pequeños y viejos, cuyas fachadas están totalmente comidas por la humedad, algunas cayéndose, riqueza y suburbios compartiendo barrios, duele a la vista y te hace reflexionar , en fin...

El autobús está genial, bastante mejor de lo que imaginaba. Hay mucho espacio entre asientos, demasiado y todo, porque mis pies no alcanzan a llegar al reposa pies del asiento de delante, jejeje. Los asientos son reclinables y tenemos aire acondicionado! Es un autobús antiguo pero ciertamente confortable.

De camino siguen los contrastes de los que os hablaba, grandes mansiones compartiendo barrio con casi chozas, no acabo de acostumbrarme. Enciendo el ipod por primera vez en el viaje, me pongo los auriculares y me relajo un montón. Suena Arcade Fire, qué sería de la vida sin música!

En KRABI no sabemos todavía donde vamos a dormir y no me preocupa en absoluto, llegaremos de buena mañana y ya tendremos tiempo de encontrar algo interesante.

Quiero dar las gracias a Arantxa y a Luís el malagueño, por el Notebook y la cámara de fotos. Gracias a vosotros puedo escribir los textos durante los trayectos, acompañarlos de imágenes y colgar todo en el blog cuando voy encontrando conexión.

Nell, estabas preocupado por mí por el tema de la comida, estoy comiendo genial!! Todo lo cocinan con vegetales y me encantan!! Ah, y los fruit shakes son espectaculares, los más sabrosos que he tomado nunca, da igual de qué fruta estén hechos.

Inma, Alfredo y Paula: Qué bien lo estaréis pasando en Petrel cabrones!! Lástima que no se pueda estar en tantos sitios a la vez. Esa me la tengo que cobrar!! Os echo de menos!!

Pfff, no puedo personalizar más mensajes porque no acabaría nunca. Me acuerdo mucho de todos!!

De camino y ya de noche cerrada, pasamos por una zona donde a la orilla de la carretera y cada 100 metros, hay unas chicas sentadas delante de un escritorio, rodeadas de tubos fluorescentes que las alumbran que están haciendo decoraciones florales artesanales. Tienen unos sacos con todos los materiales necesarios y allí están dale que te pego haciendo estas decoraciones que son parecidas a las que he estado viendo en los templos, que se usan como ofrendas. Supongo que será costumbre que la gente pare a comprarlas de camino a casa o al trabajo parando en la carretera, ellas están pegadas al arcén.

Ya son las 23.00 de la noche. Nos estamos encontrando con un montón de mercados pegados a la carretera donde venden mangos. Acabamos de parar en uno de ellos y el chófer ha bajado a comprar varias cajas que ha cargado en el maletero.

Continuamos la marcha, ya sólo nos quedan unas 12 horas, ánimo!

Intento dormir un poco pero no lo consigo porque no puedo parar de mirar por la ventana y seguir viendo todo lo que atravesamos. Paramos a cenar sobre las 0.00. Entre la comida hecha, que además tiene muy mal aspecto, no caben más insectos, algunos de tamaño muy considerable y huele que apesta en todo el recinto. Compro una botella de agua y me vuelvo al autobús, además he olvidado el repelente en la mochila y si me quedo más tiempo abajo me juego la vida, jajaja. Antes de subir al bus veo a Nuria hablando con una pareja de otro autobús que resultan ser de Ibiza. Ellos también van en dirección a Krabi y nos hablan de una playa que les han recomendado y tomamos buena nota. Nos hablan de otras playas y de lo que han oído sobre ellas, de lo positivo y de lo negativo. Normalmente, lo negativo para los mochileros es que sean zonas muy explotadas turísticamente porque, por lo general, se huye de eso.
Seguimos el camino y a ver si consigo dormir en esta parte del trayecto.

Me despierto y son las 6.30 de la mañana, el sol ya está fuera y el paisaje no puede ser más verde y tropical, palmeras y más palmeras. Está despejado. A ver si podemos disfrutar de nuestro primer día de playa. Finalmente, llegamos un par de horas antes de lo previsto. Supongo que el chófer aprovechando que dormíamos habrá apretado el acelerador, jejeje. La verdad es que les gusta correr. Eso lo hemos comprobado en cada desplazamiento terrestre que hemos hecho.

1 comentario:

  1. Amiguita mía, yo contesto esto: "qué sería de la vida sin música!".

    QUE LA VIDA NO EXISTIRIA. Para entender lo que digo, solo tienes que ponerte la mano en el corazón y sentir tu propio ritmo.

    Con el primer PUM, todo se pone a marchar.
    Un beset, Ramón.

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