domingo, 22 de mayo de 2011

Miércoles día 18 de mayo, recorremos Koh Lanta en moto

El despertador suena a las 8.00 de la mañana y no consigo levantarme. Otra noche que duermo como un lirón. Hay que ver cómo duermo y cómo sueño desde que llegué al sudeste asiático, algo increíble! Será por la tranquilidad y la paz interior que me gobierna, hace años que no sentía tanta relajación. Así que el plan de salir a correr se va al carajo.

Desayunamos prontito y decidimos alquilar unas motos para recorrernos la isla entera porque tiene muy buena pinta y queremos llegar a todos los rincones. Hace un sol espléndido! A mi me toca una vespa rosa, que ilusión lo de la moto, hace mucho que no cojo una pero me encanta la idea de descubrir la isla montada en una.

Sin mapa ni nada, allá que nos vamos!! Lo primero era echar gasolina y enseguida nos damos cuenta de que muchas casas que están al borde de la carretera venden gasolina. Tienen un cartel anunciador, la mayoría escrito a mano y unas estanterías de hierro donde tienen puesta la gasolina en botellas de cristal, parecen botellas de vino blanco, jajaja. Paramos a llenar los depósitos y nos vamos rumbo norte y la recorremos toda hasta llegar al punto más al norte donde se acaba. Veo una agencia de viajes y entro a preguntar pero después de esperar 5 minutos allí no sale nadie, así que, acabo cogiendo un mapa que había en una estantería y salgo a preguntar fuera en la calle a un nativo que vende gafas de sol. Nos orienta un poco y nos recomienda varias de las playas de la isla, una catarata que está al sur, una cueva y nos dice que hay un parque natural también al sur, recomendado en todas las guías pero que francamente no vayamos porque no tiene nada de especial, jejeje, qué simpático! También nos recomienda Old Town, algo así como el pueblo viejo de la isla.

Decidimos que lo mejor era aprovechar las horas de sol e irnos primero a las playas recomendadas y más tarde ya iríamos al pueblo. Así que salimos y se notó que estábamos recién llegados y que todavía no andábamos bien orientados porque, de repente, estábamos en el pueblo, jajaja, justo al revés de como habíamos planeado, jajaja.

El pueblo era una gozada, todas las casas construidas de madera china y algunas estaban hasta 50 metros dentro del mar. Aprovechamos para parar y tomar algo en los bajos de una de estas casas. Yo me pido una piña troceada y me la sirven en un plato que lleva una base de sal debajo de la piña y además acompañada de un pequeño cuenco en el que hay más sal. Mmmmm, nunca antes había visto servir piña con sal pero Nuria me explica que aquí se la comen así. Pues a mí me parece muy bien pero a mí me sabe demasiado agridulce y dejo la sal a un lado, jejeje.

Seguimos recorriendo la isla y qué bien me siento encima de la moto! No se me va la sonrisa de la cara, como una niña con zapatos nuevos, cada uno conduce la suya y yo aprovecho que voy sola para exteriorizar mi disfrute, no paro de tararear a voces estribillos de canciones que me vienen a la cabeza mientras conduzco, doy algún que otro berrido fuera de tono, jajaja, me río a carcajadas de ver cómo se me va la olla, acelero, me siento tan feliz contemplando el paisaje, levanto una pierna, levanto la otra, levanto las dos, jajaja, qué loca, jajaja.. y qué feliz coño!!

El paisaje varía por zonas, algunas más pobladas, otras zonas más jungleras, otras zonas más costeras, playas lisas y playas con rocas. La parte norte de la isla es la más explotada turísticamente y la más cara, con los mejores resorts. Más o menos comenzó su desarrollo turístico hace unos 10 años y, la parte sur, está menos desarrollada e incluso muchas zonas sin desarrollar todavía, hay menos turismo y también es más barato. Nosotros, por supuesto, tiramos pal sur y eso sumado a la temporada baja, hace que estemos prácticamente solos, GENIAL!

Vemos un bar con un rótulo en el que aparece un mochilero que dice “recomendado”y paramos allí a comer. Se entra por una calle pero al otro lado se encuentra a escasos metros del mar. Nos atiende un tipo muy simpático sin ningún tipo de estrés. Para que os hagáis una idea, nos toma nota tumbado en una hamaca y después de pedirle, nada de levantarse, se fuma primero un cigarrillo con calma antes de pasar la nota a la cocina, jajaja.. Comimos genial y seguimos de turismo motociclero, jeje.

A lo largo de la carretera nos encontramos con infinidad de señales que indican las rutas de evacuación de tsunami, pfff, es difícil no pensar en eso estando en una zona de tanto riesgo y viendo tantos y tantos recordatorios en la carretera.

Visitamos las 2 playas más famosas y más explotadas que están al norte de la isla y que se llaman Klong Dao Beach y Pra Ae Beach, también llamada Long Beach. Sobre todo la primera, me resulta espectacular!! Cuando hemos llegado la marea estaba en su punto más bajo y se aprecia que ha desaparecido la mitad de la playa. Aquí vemos los resorts de más categoría de la isla pero vaya, insisto que es temporada baja y aquí tampoco hay nadie. De todas formas, esta parte me está gustando mucho y la recomiendo a quien tenga previsto venir a esta isla.

Los monzones tienen su punto. Aquí amanece MUY TEMPRANO y, por lo general, hay un sol intenso toda la mañana y hasta media tarde que comienza a nublarse y, antes o después, llega el gran chaparrón. Pienso que estamos perfectamente adaptados a esta situación. Madrugamos todos los días para aprovechar los ratos de sol y, para cuando llegan los diluvios, ya estamos en nuestras cabañas relajados, aprovechamos para leer, para conectarnos a internet, tomamos un batido de frutas o echamos una cabezadita escuchando el sonido de la lluvia y el mar.

Ay, qué relajada estoy, había olvidado esta agradable sensación, cómo duermo y cómo sueño! Si es que se me ha olvidado hasta comerme las uñas, en serio!! Para los que me conocéis bien, sabéis lo fuerte que es esto? Si consigo que este viaje dure algunas semanas más que espero que sí, voy a tener que hacerme la manicura cuando vuelva, jajaja.

Cenamos en el mismo sitio de anoche y tan a gusto como anoche aunque esta vez hemos venido en moto, jejeje.

Nos está gustando tanto esta isla y nos ha sentado tan bien el día de hoy con las motos, que hemos decidido quedarnos un par de noches más aquí. Mañana ampliaremos el alquiler de las motos otras 24 horas y seguiremos recorriendo la isla porque hoy se nos ha quedado por ver la catarata y la cueva que nos recomendó por la mañana el nativo. Y bueno, ha quedado pendiente también un chapuzón en la playa que más nos ha gustado con diferencia que es la Klong Dao Beach, que hoy hemos llegado muy tarde y la marea se la había comido y no queremos dejar la isla sin darnos un baño allí.

El diluvio de hoy es con la noche ya cerrada. Regresamos de cenar y en cuanto aparcamos las motos somos conscientes de la serenata que nos espera toda la noche. Sólo se oyen sapos y ranas cada uno a su olla a ver quién puede más. Y en cuanto apago la luz, pffff, me da la sensación que todos los sapos y ranas de todo Asia están rodeando mi cabaña, menudo recital, algunos sonidos parecen de cerdos más que sapos, jajajaja. Tapones y a dormir. Buenas noches!!

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