El casero, en cuanto nos oye, sube a preguntarnos si preferimos te o café y de qué queremos la pancake. Me la recomienda de plátano con miel y muy gustosamente acepto la recomendación.
Junto con la pancake recién hecha y el te, nos sube un plato para cada una de fruta fresca troceada, compuesto por sandía, piña, plátano y mango, qué lujazo, peazo desayuno y servido en la terracita!!
Mientras desayunamos decidimos que vamos a repetir la grata experiencia de Koh Lanta y vamos a alquilarnos una moto para cada una para recorrernos Bali. Nuestro casero también tiene motos así que se las alquilamos a él por un módico precio de 4 euros por moto y día. Nos entrega los cascos y lo primero que vamos a necesitar es un plano de la isla y también una gasolinera para llenar los depósitos.
Preguntamos a un policía por la oficina de turismo, estábamos justo en frente, vamos a pedirles un mapa y a que nos recomienden y orienten por dónde empezar y qué itinerario seguir y a ver, nos ayudan, pero nos cobran por el mapa tanto como hemos pagado por las motos, qué cabrones...
Nos recomiendan que visitemos el templo BESAKIH que es el más grande de la isla de Bali y nos indican que está más o menos a 1 hora y media en moto y para allá que nos vamos.
Antes de salir de Ubud nos compramos unas tarjetas SIM para disponer de número de móvil local. Nuria porque va a quedarse aquí un par de meses y yo porque a partir de mañana voy a seguir sola mi andadura y nunca se sabe lo que puede pasar y además estoy coordinando mi visita a Jakarta con Xisco y Mariola y necesito estar en contacto con ellos para cuadrarlo todo.
Tan pronto cogemos las motos, nos damos cuenta de lo peligroso que va a resultar conducir por aquí, qué barbaridad de motos y de coches por todas partes. En una longitud de 20 metros te puedes encontrar con 18 motos y 4 coches, a ver quien puede más, pitidos avisando de maniobras, motos que se cruzan de un lado a otro buscando cualquier hueco donde meterse, joder!! No puedes perder la concentración ni un sólo segundo, te vienen por todas partes y encima, vamos conduciendo por la izquierda también, como en Tailandia y eso todavía nos lo hace todo más complicado. Bueno, ahora ya está y vamos a disfrutar de esta locura como dos locales más, jajaja.
Conseguimos salir vivas de Ubud y el verde comienza a predominar en ambos lados de la carretera. El paisaje me resulta mucho más exótico que el de Tailandia, muchos bananeros, árboles de mango, árboles de Durian (Durian es una fruta con un sabor para mi gusto muy fuerte y cuyo olor apesta. De hecho en los hostels prohiben que lleves contigo esta fruta por el mal olor que produce), muchas palmeras, paisaje muy boscoso y junglero cuanto más al norte vamos. Lo que también vemos en abundancia son campos y campos de arrozales, innumerables!
Vamos atravesando diferentes ciudades que nos vamos encontrando de camino al templo como, por ejemplo, GIANYAR, BANJARANGKAN y SEMARAPURA. Es un puto lío conducir y eso lo hace más que divertido. Nos toca parar casi en cada cruce para preguntar si vamos bien. Insisto, qué gente tan amable. Es que te ven parado en la cuneta abriendo el mapa y paran para ayudarte y con esa sonrisa estampada en su cara, pero qué simpáticos, de verdad, qué buen rollo! Y muchos de los que paran y se interesan ni saben inglés ni nada, te hablan en su lengua, les señalas lo que buscas y con gestos te dicen lo que tienes que hacer, es genial!!
A medida que vamos subiendo hacia el norte las vistas mejoran y mejoran hasta llegar a un mirador donde son acojonantes. Se ve toda la parte del centro este y hasta el sur de la isla, terminando en el mar. Qué pena que hay bastantes neblinas y no se aprecia con toda claridad. En un día despejado tiene que ser flipante!!
Después de conducir un buen rato, llegamos al final de la carretera y nos hacen pagar una pequeña tasa para poder llegar con la moto hasta los pies del templo.
Aparcamos las motos y se nos acercan para decirnos que, si queremos ver el templo por dentro, sólo podemos hacerlo acompañadas por algún guía local ofreciéndole después algún tipo de propina por la visita o, si no, podemos darnos una vuelta y verlo por fuera.
Hecho el esfuerzo de ir hasta allí decidimos coger un guía. Nos obligan a taparnos las piernas con un pareo, nos lo atan a la cintura y comenzamos la visita.
El templo es el más grande de la isla y es un templo hindú. El 95% de los balineses son hinduistas, 3% budistas, 1% católicos y 1% musulmanes.
Comenzamos a recorrerlo y el guía nos va explicando lo que vemos. Los tejados siempre tienen forma de montaña y están hechos con las ramas de un tipo concreto de árbol que hace que todos sean negros. Cada uno de los templos, puede tener diferente número de techos y, según los que tenga, hace referencia a una cosa u otra. Por ejemplo, y si no recuerdo mal, si tiene 1 techo hace referencia a la familia, si tiene 3 hace referencia a la trinidad, si tiene 9 hace referencia al segundo monte más alto de la isla y, si tiene 11, hace referencia al monte más alto de la isla. Según nos cuenta, hay construidos unos 250 en todo el complejo.
Nos cuenta que nos vamos a encontrar con una ceremonia hindú que se está desarrollando en ese momento en uno de los templos. Todos van vestidos de blanco y llevan granos de arroz pegados en su frente. Las mujeres llevan unas grandes cestas de mimbre en la cabeza que van repletas de productos que son las ofrendas. Van llegando al templo pasando por delante nuestro y todos se van sentando en el suelo. Nos cuenta que cuando están todos sentados, llaman a dios, después se hacen las ofrendas dejando estas cestas encima de un altar y, al final de la ceremonia, se comen esas ofrendas. Dentro de las cestas puedo ver, entre otros, plátanos, huevos, algunas decoraciones florales, billetes rotos no se si restándole importancia al dinero o como petición para tener más... Sólo podemos estar en la puerta y hacer fotos, dentro no se nos permite el paso.
También vamos viendo en el trancurso de la visita que los pilares, algunas esculturas con animales, las entradas y otras construcciones dentro del templo están decorados con banderas de colores. Se trata de sus plegarias. Si son rojos, es una plegaría al dios del fuego, si es amarillo es una plegaria al dios del sol y así sucesivamente con un montón de colores, pidiendo de todo, comida, agua, incluso un color dedicado a los animales, etc.
Este templo de BETAKIH está construido en el punto más alto de la isla y las vistas son increíbles pero se ha nublado bastante y esto nos impide apreciarlas bien.
Terminamos la visita, damos nuestra propina y tomamos camino de regreso a Ubud pensando en parar a comer en alguno de los infinitos puestos de comida que nos hemos ido encontrando por el camino. Bajando vemos que en el mirador donde paramos al subir para ver las vistas de la isla hay un restaurante de comida local, así que, decidimos parar ahí y así disfrutamos de esas vistas un rato más mientras comemos.
Tenemos que estar preguntando de nuevo en cada cruce si vamos bien porque es difícil orientarse. Mientras vamos de vuelta, el tráfico va aumentando y, cuanto más nos acercamos a Ubud más se multiplican las motos, qué pasada, salen hasta debajo de las piedras y los cruces son lo máximo, la ley del más fuerte, aparecen por cualquier parte, esto más que la realidad parece un vídeo juego, cuesta creer, jajaja.
Regresamos a Ubud y decidimos pasar por la casa porque tengo que cerrar mi vuelo del domingo y, de no poder hacerlo vía internet que con las aerolíneas locales me cuentan que a veces resulta complicado, tendré que hacerlo desde alguna agencia local.
Justo llegamos a casa y llegan unos nubarrones que en menos de 0,2 estaban descargando agua de lo lindo. Aprovechamos para descansar un rato y yo me dedico a cerrar mis asuntillos. Mañana Nuria y yo ya nos separamos para seguir cada una con su viaje y he contratado un tour privado en coche recomendado por Xisco con un nativo que me hará de chófer y de guía por la isla y que además, me dejará al final del tour en el sur de la isla, concretamente en KUTA donde voy a pasar el fin de semana antes de coger el vuelo interno del domingo desde Denpasar a Surabaya. Kuta me cae bastante más cerca del aeropuerto que Ubud y es por eso que decido ir haciendo camino y desplazarme hasta allí.
Salimos a dar una vuelta por Ubud y paramos a cenar, nuestra última cena juntas. Tomamos unas sopitas y regresamos pronto para casa. Necesito buscar todavía mucha información y montarme el itinerario de los próximos días y mañana a las 9.00 ya comienzo el tour y todas mis cosas tienen que estar listas porque ya no regreso a Ubud. Os cuento un poco mis planes. Mañana haré el tour que os menciono, me quedaré en Kuta todo el fin de semana y el domingo por la mañana vuelo hasta SURABAYA que está en la isla de JAVA. Desde allí tengo que coger hasta 3 transportes distintos para llegar al volcán de BROMO que es una de las cosas que más me apetece conocer porque dicen que puedes ver uno de los amaneceres más bonitos del planeta. Te llevan hasta el último lugar habitado, duermes unas horas y a las 3.00 de la madrugada vienen a recogerte para subirte hasta el volcán y ver ese amanecer. Después de vuelven a bajar y ya sigues tu camino. Ya os contaré qué tal.
Con la tontería se me han hecho las 2 de la madrugada, noooooooooo....He ido a completar mi mochila con un par de cosas y al abrir el compartimento de arriba, me he encontrado con un montón de polvos de talco y yo creyendo que lo había limpiado bien, pfff. Por cierto, tendríais que haber visto la cara del casero cuando nos acompañó para darnos la habitación al llegar y vió que mi mochila por arriba disparaba polvo blanco, jajaja. La cara le cambió por completo y con cara de asustado me dijo: Qué es eso? Jajaja. Supongo que lo primero que se le pasó por la cabeza no serían precisamente polvos de talco, jajaja
Ale, ya tengo todo listo para emprender mi camino en solitario, mañana más!
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