sábado, 14 de mayo de 2011

Viernes 13 de mayo, primer día en BANGKOK

La ciudad de BANGKOK es un auténtico hervidero. A la salida del aeropuerto ya recibimos el primer golpe de calor y, después de tantas horas de vuelo y con todo el sueño acumulado, todavía se hacía más insufrible. Supongo que es cuestión de adaptación para llevarlo mejor, jejeje.. Cogemos el bus con dirección a la ciudad y enseguida se nota el bullicio: coches, taxis, motos, tuk-tuks, mucha contaminación, mucha humedad, centenares de puestos de comida, ese es otro detalle a destacar, toda la ciudad huele a comida!! Al llegar a nuestro barrio, mochileros por todas partes, todo lleno de lugares económicos donde hospedarse y que además te organizan todas tus aventuras a precios de lo más asequibles, abundantes mercadillos con ropa tirada de precio, comida también tirada de precio.. Particularmente, Kaosan Road es flipante, nuestro hostel está a 2 calles, tiendas, tiendas y más tiendas, lugares donde te cosen vestidos a medida a precios muy económicos, puestos ambulantes de comida en medio de la calle, restaurantes, terrazas, infinidad de sitios para hacerte masajes, tatuajes, rastas... Allí es donde hago mis primeras compras, con regateo, por supuesto, hay que echarle mucho morro y al final te acabas llevando cualquier camiseta por un par de euros o pantalones estilo tailandés por menos de 4 euros. Por mi parte, apenas he traído ropa con toda la intención de comprarla aquí porque es barata y también porque está más adaptada a este tipo de clima.
Habíamos quedado a las 19:00 con los 3 compañeros que conocí en el vuelo y allí nos contaron que , finalmente, se hospedan a pocos metros de nosotros, caprichos del destino!!
Seguimos por Kaosan y, como estamos en época de monzones, presenciamos la primera gran tormenta del viaje, nunca vi caer tanta agua en menos tiempo!! Menos mal que nos pilló de cerveceo en una terraza aunque, bien es verdad, que tuvimos que movernos en diversas ocasiones porque igualmente nos mojábamos. Lo que parecía una tormenta de 20 minutos de locura se convirtió en un diluvio de casi 2 horas. Cuando paró un poco decidimos volver cerca del guest house para cenar y vaya, había parado algo pero seguía cayendo de lo lindo así que ni os cuento en qué estado llegamos a la terraza donde cenamos. Esta vez probé, empapada, un arroz frito con vegetales, mmmmm, para chuparse los dedos y pagando poco menos de 2 euros, pero qué es esto??
Pues bueno, como véis, de repente y al menos aquí en Bangkok hemos hecho grupo numeroso, 7 compañeros que a pesar de que cada uno lleva un rumbo, me la juego a que nos volvemos a encontrar por el camino.
Sólo llevo un día aquí y lo estoy flipando mucho, muchísimo!! Y sin demasiadas comodidades, guest house por 4 euros la noche, baños compartidos, agua fría y sin aire acondicionado pero está lejos de importarme, me siento feliz y todo esto es parte de la aventura, yuhuuuuuuuuuuu!

No hay comentarios:

Publicar un comentario