martes, 24 de mayo de 2011

Lunes día 23 de mayo, llegamos a PHUKET

Mal que nos pese, a las 8.00 de la mañana dejamos las islas Phi Phi, qué monton de buenos recuerdos y de imágenes imborrables me llevo conmigo, cuánta belleza, lo habréis podido juzgar vosotros mismos en las últimas imágenes que colgué.

A las 9.00 de la mañana cogemos el barco que nos lleva a Phuket y aprovecho el trayecto para seguir leyendo y tomar un par de notas para el blog.

Al llegar a nuestro destino, y como ya viene siendo habitual, se nos echan encima varias personas para ofrecernos alojamiento y traslado hasta el centro. El puerto está a tomar por saco y es necesario tomar algún transporte privado independientemente de dónde vayamos a hospedarnos.

Como siempre, nos preguntan cuál es nuestro presupuesto y ya sabemos que, de entrada, al tratarse de un lugar tan turístico, vamos a tener que pagar más que hasta ahora. Valoramos diferentes opciones y una de las señoras, nos ofrece un alojamientos que, al cambio, por un par de euros más de lo que pensábamos gastar, nos ofrece un resort con habitaciones con aire acondicionado y lo más fuerte, con piscina!!! Fue ver la piscina en los folletos y los ojos se nos salían de las órbitas porque no entraba en nuestros planes hospedarnos en ninguno de estos resorts en toda la duración del viaje pero es que, por algo menos de 6 euros por persona y noche, podíamos optar a uno, así que, la decisión fue unánime y decidimos darnos este homenaje antes de despedirnos de Tailandia.

Nos llevaron en un taxi hasta el resort y el recorrido desde el puerto hasta allí nos deja bastante desconcertados porque, a pesar de que nuestras expectativas de Phuket no eran excesivamente altas, bien es verdad que tampoco esperábamos que nos decepcionara tanto. En fin, tampoco queríamos juzgarlo tan rápido pero lo visto estaba lejos de atraernos.

Comemos en los alrededores del resort y después regresamos allí para relajarnos y disfrutar del lujo de la piscina porque puede ser la única que tengamos en todo el viaje. Pasamos la tarde entera en el hotel y salimos a cenar.

Nos dimos un buen paseo buscando un sitio para cenar y lo que seguimos viendo sigue sin gustarnos. En fin, traemos el listón muy alto de todo lo vivido los últimos días y eso supongo que ayuda a sentirnos decepcionados.

Como véis, de momento, poco que contar de Phuket. Mañana saldremos a recorrerlo un poco más y ya os cuento si mi percepción cambia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario